PRENSA DE 1972 A 1980


(Durante las próximas semanas completaremos esta página con archivos originales en pdf o jpg de aquellos artículos cuyos originales conservamos y con la incorporación de más noticias de prensa, incluidas algunas entrevistas)

Festival de Cante Jondo de Puente Genil
Francisco Luque (ABC) 16/08/1980

Abrió la marcha Antonio Chacón que canto francamente bien interpretando soleá, fandangos y tarantas.

Uno de los destacados cantaores de la fiesta fue el veterano Curro de Utrera, que hizo gala de su extraordinaria voz y estilo, diciendo seguiriyas, alegrías y fandangos de Lucena, fenomenalmente. Terremoto de Jerez, entre otras cosas, cantó por soleá y seguiriya con mucha clase gitana, marcándose algunos pasos de sus tiempos de renombrado bailaor.

Asimismo, Menese cantó por jaberas y tientos y Luis de Córdoba por peteneras y fandangos. El Cabrero triunfó apoteósicamente con sus cantes de Cádiz, soleá apolá, seguiriya y muchas cosas más, ya que el público, puesto en pie, le aplaudía fuertemente haciéndole volver al escenario. Fosforito estuvo inmenso. Siempre que viene a su tierra natal pone el corazón, y así, entre otras cosas, ya que complació al respetable en cuanto le pidieron: cantó alegrías de Cádiz, cantiñas, peteneras, tientos y fandangos de Cayetano Muriel, siendo muchos y prolongados los aplausos con que se premió su brillantísima actuación…

Quizás el cuadro de baile… y la presentación por Agustín Gómez sería lo que menos estaba acorde con este grandioso festival.

Festival Flamenco Torre del Cante: Más de 6.000 personas acudieron a presenciarla
Gonzalo Rojo (Sur) 28/06/1980

El cantaor de la tierra, Juan Casillas, revalidó su reciente triunfo en Granada. La jienense Carmen Linares, gustó a los asistentes y la verdad que va mejorando mucho. Algo raro ocurrió con el jerezano Sordera… Manuel Soto es un cantaor sobrio, que conoce muy bien los cantes de compás… El Cabrero volvió a formar el taco. Su presencia fue acogida con un fuerte aplauso y sus cantes causaron el delirio de la concurrencia… Juanito Villar, fiel con su línea, gustó mucho a los asistentes, siendo muy aplaudido. El Turronero también agradó a los miles de aficionados con su cante “sui generis” pero que a muchos agrada e incluso imitan. Camarón de la Isla ha vuelto un poco a su línea primitiva, cosa que los aficionados entendidos saben agradecer. En él hubo división de opiniones. Pepe Menese ha vuelto un poco a su clasicismo y gustó su actuación. Fosforito, decano de los cantaores del Festival, sigue en su línea nunca perdida y cantó muy bien. No se le nota su mucho trabajo y siempre responde a las exigencias del público.

Festival Flamenco Juan Talega
(ABC) 1980

Dos Hermanas con un festival realmente importante en la programación de nuestro verano flamenco. (Antonio Suárez, Luis de Córdoba, La Paquera de Jerez, Collantes de Teran, Camarón, Juanito Villar y El Cabrero, por este orden de actuación)

Alrededor de tres mil personas. Alto nivel tanto en los ecos como en la escucha. Cercanas las cinco de la mañana se remataba les interesante espectáculo. El Cabrero, antítesis de lo flamenco en la indumentaria, cow-boy ocasional para hacer los cantes de Alosno, fue el triunfador de la noche flamenca nazarena.

El hombre anda así por la vida. Una voz limpia, un respeto absoluto a las formas primitivas y un desaliño habitual que es parte sustancial de su personalidad cantaora. El Cabrero. Y la gente con él para su triunfo.

Festival Flamenco Juan Talega: El Cabrero sentó cátedra
Manuel Curao (El Correo de Andalucía) 1980

Hacía tiempo que no se ve¡a a un artista repetir su actuación porque tres mil personas lo aclamaran y se lo pidieran.

El Cabrero triunfa como cantaor y tiene problemas como pastor
José Aguilar (El País) 01/06/1980

A principios de esta semana fue puesto en libertad en la prisión provincial de Sevilla el cantaor flamenco José Domínguez, El Cabrero, detenido el día 23 en su pueblo de Aznalcóllar por el presunto delito de atentar contra un agente de la autoridad. El agente en cuestión es un guarda jurado de las minas de Andaluza de Piritas, al que desarmó tras una discusión relacionada con la segunda actividad de Domínguez, la de cabrero. Todos son problemas para este hombre, que acaba de ganar dos primeros premios en el concurso nacional de flamenco de Córdoba.

El Cabrero triunfa como cantaor y tiene problemas como pastor

El Cabrero ingresó ayer tarde en prisión por “atentado a la autoridad”
José Guzmán (El Correo de Andalucía) 25/05/1980

El Cabrero, detenido el viernes por la Guardia Civil de Aznalcóllar… después de que él mismo se dirigiera al cuartelillo para entregar una carabina y munición que arrebató al guarda jurado, tras un forcejeo (en vista de que podía haberlo matado, según confesó El Cabrero a este periódico…. el abogado de oficio fue requerido a las 8 de la tarde, varias horas después de que El Cabrero se presentara al cuartelillo… el jefe de servicio de la prisión se negó rotundamente a admitirlo; no iban provistos de mandamiento judicial, ni agente judicial… los guardias municipales de Aznalcóllar no tienen jurisdicción en Sevilla… Por este periódico se dijo en su día que El Cabrero era conducido a la cárcel sin haber hablado con su señoría, ni siquiera haberle visto. Ni a él ni al secretario ni a oficial alguno. Sevilla tiene medio millón de habitantes.

Palmas a compás por El Cabrero y Manuel Domínguez
Emilio Jiménez (Nueva Andalucía) 20/05/1980

Los dos llevan el “Domínguez” de primer apellido. Uno se llama Manuel y el otro José. El primero, acaricia la guitarra y la sublima entre acordes, arpegios y falsetas; el segundo, hace grande el cante en sus labios y los reboza en prismas de pureza. Los dos fueron a concursar a Córdoba y han recibido el aval de los premios por partida doble… Han dejado alto el indiscutible pabellón flamenco de Sevilla.

Para ellos son nuestras palmas de hoy, metidas a compás, por tan prodigiosa guitarra y voz tan pura… Manuel Domínguez fue homenajeado hace unos días en la Peña Flamenca El Sombrero… El Cabrero, días antes del concurso recibía el favor de la crítica especializada por su último disco, que ha sido una vereda ancha por los caminos del fandango de Huelva.

Festival Flamenco de El Torno
(Diario de Cádiz) 1979

..Mientras que en la primera parte dejó una gratísima impresión El Cabrero, ese cantaor que tiene talante de personaje de Oeste pero que sabe cantar por seguiriya y Soleá , demostrándolo en tierras tan cercanas a Jerez, donde tanto se sabe de estos estilos, puramente flamencos.

La poesía y el cante
Rafael E. Bejarano Fuentes, Publicado en Valencia (Venezuela) 13/09/1978

Miguel Hernández, el malogrado poeta, cuyo mensaje lírico y humano tiene vigencia plena, tuvo en su adolescencia como trabajo el cuido de cabras, al igual que ese gran cantaor flamenco, oriundo de Aznalcóllar…

Ambos son productos de Tierras Duras y moldean su espíritu dentro del marco de iluminación y soledad de los espacios abiertos. Ambos son hombres recios, curtidos por los vientos, forjados en los yunques de la adversidad. Ambos manifiestan su sensibilidad, aquel en su Poesía humana y sincera, y éste en la tristeza de su Cante…

Las sendas de José El Cabrero
Francisco Millán (Nueva Andalucía)  1978

El Cabrero es un artista nato y peculiar. Lo que más quiere en el mundo, según nos dijo, su “tropa” – piara de cabras- el cante y la familia. Cuando su tropa es pequeña o la vende aprieta en el mundo del cante. En cuanto aumenta el rebaño se pierde por los montes de Aznalcóllar, vive su vida, se inspira y hace su cante. Siempre viste de pastor. Su autenticidad es increíble, para estos tiempos. Voz y estilo de gran pureza. Cante de fuerza.

El Cabrero
Emilio Jiménez Díaz (Nueva Andalucía)  febrero 1977

El Cante del Cabrero guarda las m s puras esencias de unos ayes reprimidos que solamente galopaban a contra voz del aire de las lomas y que un d¡a tuvo que saltar, rompiendo la cadena del silencio, para hacerlo eterno eco de unas formas injustas de vivir…..Y es as¡, El Cabrero se queja, se duele y lo transmite – esa es la importancia del cante…”

El Cabrero
Manuel Barrios (El Correo de Andalucía)  1977

El Cabrero nos estremece por su verdad insobornable… es la elementalidad del alma pura, sin contaminaciones ni soplos de malos vientos. José‚ El Cabrero, es un niño grande y fuerte que canta sin querer entregarse a la confusión de un mundo deformado por odios, violencias y engaños.

El Cabrero: un personaje insólito
Hola (1975)

Un cantaor que cuida cabras… cuando lo necesita para su equilibrio sentimental

El Cabrero

La voz áspera y ruda de un cantaor andaluz
Y. M (La Dépeche du Midi) 1974

Barba dura devorando un rostro impenetrable, en parte oculto por un sombrero de ala ancha, el pastor de cabras, José Domínguez “El Cabrero” ha ofrecido  en el C.R.D.P una muestra – demasiado breve – de su gran talento natural de cantaor flamenco.

Una primera parte con artistas locales que no convenció y hizo crecer la impaciencia de un público que sólo había venido para escuchar a ese impresionante andaluz, de voz excepcional que conoce los secretos del auténtico cante jondo.

Destaca la pureza de su cante especialmente en esos cantes sin guitarra, esas tonás conmovedoras, entrecortadas de bruscos y lacerantes silencios.

La visita a Ginebra de un cantaor flamenco: Un diálogo sin artificio
Pierre Coullery (La Suisse) 1973

Un grito atraviesa la noche, como el resplandor el silencio. Cuando el ser se estremece los sentidos cruzan sus caminos. El placer (como el hastío) circula de curiosa manera.

La noche es la prisión, o simplemente la barrera, el desamor, la miseria, la vergüenza, la desesperación, el deseo o las lágrimas. Pero la noche es también la luna que hacer aullar a los lobos y que enloquece. Pero el grito doma la noche, la subyuga, la hechiza. La confunde y ridiculiza; la ilumina y la desenmascara. La noche sin sombra es menos terrible porque se percibe el alma y por eso, es la noche la que engendra el grito.

El flamenco es un grito en la noche andaluza convertido en canto, música, resplandor. Es también una forma de sonreír, y de indignarse. O de amar, sin artificio.

En estos días un cabrero andaluz ha venido a cantar a Ginebra. En público y en privado. Había aficionados, no muchos. Pero los demás también disfrutaron. ¿Por qué?

Quizás porque el hombre si mira al espejo y se da miedo a sí mismo. Porque el toro y el lobo han tomado forma humana. Porque ahora nuestras obras constituyen nuestro mayor peligro. Entonces escupimos sobre nuestros sintéticos y acariciamos la piedra y el tronco, olfateamos el mantillo y nos enternecemos al escuchar el grito, ese viejo grito que doma nuestras tonterías, nuestra noche.

José Domínguez “El Cabrero” ha venido a desafiar nuestra sofisticación. Sin micros, sin luces, sin trampas. De su voz, de sus gestos y de sus manos se desborda la energía. ¿Qué nos aportaba ese rudo campesino? Un flamenco que no tiene nada que ver con las españoladas servidas en los cabarets. Una música rotunda que tiene sus reglas y tradiciones y además muy difícil de cantar.

Tímido, el rostro casi oculto por el sombrero, sentado al borde de la silla, El Cabrero domina al auditorio desde la primera modulación. Al mismo tiempo nos revela una música de un increíble vigor, un cante que alcanza momentos de intensidad extrema. De golpe, no sólo parecen grotescos esos pijos que se menean y se contonean delante de un micro intentando hacer pasar un hilo de voz pero es que hasta los sonidos más ensordecedores del rock y del pop se tornan remilgados o blandengues. Es el taburet ante el rocking chair. Porque el áspero flamenco, que cuentas las alegrías y las penas de un pueblo tiene raíces profundas que se hunden en la tierra andaluza crisol de muchas civilizaciones.

José El Cabrero, espantado ante nuestras complicaciones, se entona y rápidamente reencuentra su Andalucía y surgen seguiriyas, bulerías, soleares, fandangos… El público, incluso el no iniciado, participa, recupera impulsos que creía perdidos. Hemos visto incluso a japoneses, esos especialistas del grito, entusiasmarse.

El Cabrero aún no tiene 30 años, ¿recuperarán los jóvenes el Flamenco jondo? Lo deseamos pero tenemos dudas: el confort, la facilidad, la técnica y el show–business acabarán matándolo.

1973-LA SUISSE

One thought on “PRENSA DE 1972 A 1980

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s