“Señora, con la Iglesia hemos topao ¡Ni que el Cabrero fuera el estrangulador de Boston!” (El Cabrero 1981)

Entre lo apretado de la gira de 1980 y los problemas con los pelentrines nos habíamos olvidado de lo acaecido en Alcolea de Córdoba[i] cuando recibimos una citación del juzgado: El fiscal calificaba lo sucedido como delito de blasfemia, le pedía 5 meses de arresto mayor y 50.000.- pesetas de multa. Así, José despedía el año [...]