El cante es algo muy serio y aunque necesite servirme de él, no quiero prostituirlo (El Cabrero 1972)

El cante es algo muy serio y aunque necesite servirme de él, no quiero prostituirlo (El Cabrero 1972)

Eso me escribió El Cabrero cuando aún no se había subido a un escenario a cantar en solitario, cuando no lo conocía nadie y su día a día era pastorear y aguantar las noches de frío del descampado. Supe que, en el futuro, no debía proponerle nada que fuera contrario a sus principios porque me toparía con la misma respuesta.

Quejío era un grito de disconformidad

La gira con Quejío duró varios meses. Yo creo que fue la vez en que más tiempo estuve sin coger el bastón y ya estaba agobiao de tanto asfalto: en cuanto gane aquí lo suficiente para comprar una tropa de cabras, lo dejo... y se reían de mí los del grupo. Pero la ciudad me [...]